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¿Cómo exprimir al máximo la autonomía de mi vehículo eléctrico?


Los vehículos eléctricos ganan terreno en España. Cada vez son más los automovilistas que se convencen de las ventajas de esta tecnología, como la libertad de acceso y estacionamiento en el centro de las ciudades, el comportamiento en carretera y el confort de circular sin ruidos ni vibraciones.


Pre-acondicionar el vehículo adaptando el estilo de conducción y la forma de usar el automóvil a las características de las cadenas de tracción eléctricas es posible ganar hasta un 35% de autonomía.


Desde Savher, hoy os explicamos cómo:



Acelerar con prudencia

Un vehículo eléctrico, nos invita a pisar el acelerador, ya que la instantánea y enérgica respuesta del motor proporciona unas aceleraciones sorprendentes e incluso mejores que las de un motor de explosión equivalente en los primeros metros. Pero hay que evitarlo. Es un error habitual que llevará a malgastar las pilas.




Utilizar el freno motor

Otra peculiaridad de los vehículos eléctricos es el mayor freno motor que presentan respecto a los coches de combustión cuando dejamos de acelerar.


Este efecto se destina a recuperar energía eléctrica, y es conveniente aprovecharlo lo máximo posible.




Modos de conducción

Los vehículos eléctricos suelen disponer de varios programas de conducción que limitan la respuesta para favorecer la autonomía (eco) o aumentan la potencia para ganar brío (sport).


Mejor decantarse por los primeros modos. Algunos vehículos ofrecen diferentes grados de funcionamiento en la retención del motor para aumentar la recuperación de energía, por lo que no está de más adecuarla al desnivel del recorrido para maximizar la producción de electricidad.




Aprovechar al máximo la inercia

Manteniendo una velocidad lo más constante posible, anticipando las paradas y favoreciendo la regeneración, se puede alargar la autonomía disponible hasta un 20%.


Una buena táctica es aprovechar al máximo la inercia y recorrer el máximo de metros posibles sin acelerar.


Se calcula que, gracias a la regeneración de energía, cada kilómetro recorrido sin utilizar el acelerador supone 300 metros de autonomía adicional.




Climatización

El uso de la calefacción en invierno o el aire acondicionado en verano afectarán drásticamente el consumo.


Un buen truco antes de salir es ajustar la temperatura del interior del coche mientras está en el garaje conectado al punto de recarga, para no hacerlo después con la energía de las pilas.


Se calcula que un uso excesivo del climatizador puede reducir el radio de acción en un 35%.